La llegada de la Semana Santa marca el inicio de las primeras escapadas del año para muchos españoles, pero esta desconexión también puede generar una peligrosa relajación en las medidas de seguridad del hogar. Un reciente estudio de ADT, empresa destacada en sistemas de alarma y seguridad electrónica, revela que un notable 31% de la población admite que toma menos precauciones al salir de casa durante viajes cortos en comparación con las vacaciones largas de verano.
El análisis pone de manifiesto que existen puntos críticos a los que los ciudadanos no les prestan la debida atención antes de ausentarse de sus hogares. Un 35% de quienes participaron en la encuesta identifican las puertas y ventanas secundarias, como aquellas en balcones o patios traseros, como las áreas menos cuidadas antes de partir de viaje, un descuido que podría facilitar la actividad delictiva. Además, se resalta la importancia de cerrar las llaves de paso del agua y del gas para evitar incidentes no deseados.
Sorprendentemente, un tercio de los encuestados (34%) considera que las ventanas o terrazas de pisos altos son las menos vulnerables a un robo, al suponer que implican un mayor esfuerzo para los delincuentes. Esta percepción errónea contrasta con la información proporcionada por las fuerzas de seguridad y expertos, quienes confirman que estas entradas son, de hecho, un objetivo frecuente para los ladrones.
José González Osma, director general de ADT, ha señalado que estos datos revelan una alarmante tendencia hacia la falsa sensación de seguridad durante períodos vacacionales cortos. «Las personas piensan que por estar ausentes solo un par de días no hay riesgo, y ese es precisamente el error en el que los delincuentes suelen aprovecharse», ha afirmado. González Osma también ha destacado la subestimación de accesos vulnerables como balcones o ventanas en pisos altos, un mito que contribuye a esta falsa percepción de protección.
Para disfrutar de una Semana Santa sin sustos, los expertos de ADT han compartido cinco recomendaciones clave para proteger los hogares antes de salir de viaje, independientemente de su duración. En primer lugar, es fundamental adoptar una rutina de cierre que involucre a todos los miembros de la familia. Asimismo, instan a los ciudadanos a pensar como un ladrón y revisar todos los puntos de acceso, no limitándose solo a la puerta principal.
También es crucial proteger el hogar de otros incidentes además de robos, como cortocircuitos o fugas de agua, mediante la instalación de detectores de humo y monóxido de carbono. Además, contar con un sistema de seguridad inteligente y visible es un elemento disuasorio eficaz para los ladrones. Finalmente, es recomendable tener un plan de respuesta en caso de emergencia, asegurándose de que una persona de confianza tenga acceso a la vivienda y a los contactos de emergencia del sistema de seguridad.
González Osma concluye enfatizando que «la tranquilidad no tiene precio, especialmente en Semana Santa». Adoptnar una rutina de seguridad y contar con sistemas profesionales de disuasión y respuesta es la mejor forma de asegurar que lo más importante esté protegido mientras se disfruta del merecido descanso.

