Con la campaña de la Renta 2024 a la vuelta de la esquina, los contribuyentes españoles deben prestar especial atención a la tributación de las criptomonedas. La Agencia Tributaria considera a estos activos digitales como bienes inmateriales, lo que implica que cualquier operación, ya sea la compra-venta o el intercambio, puede tener consecuencias fiscales. Desde Criptan, una plataforma destacada en la compraventa y ahorro de criptomonedas en España, subrayan la importancia de entender las implicaciones fiscales para evitar sanciones y optimizar las deducciones.
Los usuarios de criptomonedas deben ser conscientes de que, si cuentan con criptomonedas en plataformas extranjeras con un saldo superior a 50.000 euros a 31 de diciembre de 2024, deberán presentar el modelo 721, que regula la declaración de monedas virtuales situadas en el extranjero. Además, el tratamiento fiscal de las operaciones con criptomonedas se clasifica como ganancias o pérdidas patrimoniales, basadas en la diferencia entre el precio de compra y venta.
Para el ejercicio de 2024, las ganancias obtenidas de las criptomonedas se gravarán en tramos que van desde el 19% para ganancias hasta 6.000 euros, hasta un 28% para aquellas que superen los 300.000 euros. Es primordial que los contribuyentes se familiaricen con estos tramos para evitar sorpresas y realizar una declaración adecuada.
Cabe destacar que si un contribuyente ha experimentado pérdidas, estas pueden ser compensadas con ganancias patrimoniales dentro de la misma declaración y, si el saldo sigue siendo negativo, se pueden arrastrar durante los próximos cuatro años.
Este año, la Agencia Tributaria también ha incorporado un nuevo apartado específico para las criptomonedas en la declaración, donde se deben incluir datos relevantes sobre la titularidad y los valores de transmisión y adquisición. Jorge Soriano, CEO de Criptan, enfatiza la importancia de cumplir con estas obligaciones fiscales, ya que las autoridades han intensificado la vigilancia sobre los criptoactivos en un esfuerzo por fortalecer la transparencia y el control en este ámbito.
Además, los ingresos derivados del staking, la minería y los intereses de plataformas de préstamos de criptomonedas tienen un tratamiento distinto. Dependiendo de su naturaleza, pueden ser considerados rendimientos de capital mobiliario o actividades económicas, siendo la minería generalmente clasificada como actividad económica. Esto último requiere que el contribuyente se registre como autónomo y cumpla con las obligaciones fiscales correspondientes.
Para facilitar el cumplimiento de estas exigencias fiscales, Criptan ha establecido una alianza con CoinTracking, permitiendo a sus usuarios gestionar de manera eficiente sus obligaciones fiscales y obtener informes detallados de sus transacciones cripto, lo cual puede ser cargado directamente en la plataforma para simplificar el proceso de declaración.
Así, con un panorama cada vez más regulado, los inversionistas en criptomonedas deben estar bien informados y preparados para cumplir con las normativas fiscales en materia de activos digitales, asegurando una experiencia más segura y estable dentro del creciente ecosistema cripto.