En el ámbito de la sostenibilidad, la meta de desarrollo sostenible denominada «consumo y producción responsables» (SDG 12) busca impulsar acciones coordinadas entre empresas, responsables políticos y consumidores para fomentar prácticas más sostenibles. Esta iniciativa promueve una producción y un consumo que aprovechen la capacidad tecnológica, mejoren la eficiencia de los recursos y reduzcan los residuos a nivel global.
Uno de los indicadores más relevantes para medir el progreso hacia esta meta es la tasa de uso circular de materiales, que evalúa la proporción de materiales recuperados y reincorporados a la economía en relación con el uso total de materiales. Entre 2008 y 2023, la tasa de uso circular de materiales en la Unión Europea (UE) creció del 9,1% al 11,8%. Sin embargo, desde 2016, este crecimiento ha mostrado una notable desaceleración, lo que plantea un reto para alcanzar el objetivo establecido de elevar esta tasa al 22,4% para 2030, duplicando el uso de materiales provenientes de residuos recolectados en comparación con los niveles de 2020.
Dentro de la UE, los Países Bajos lideran en cuanto a la tasa de uso circular de materiales, alcanzando un 30,6%. Les siguen Italia, con un 20,8%, y Malta, con un 19,8%. En el extremo opuesto, se encuentran los países con las tasas más bajas, como Romania (1,3%), Irlanda (2,3%) y Finlandia (2,4%).
La situación actual pone de manifiesto la necesidad urgente de implementar cambios significativos en la gestión de residuos y en las prácticas de consumo para alcanzar los ambiciosos objetivos que la UE se ha propuesto para el futuro cercano.