Pido disculpas por mi insistencia en vincular una vez más la música al cine, pero en este caso, de nuevo, fueron las pesquisas sobre la banda sonora de las inclasificables y magníficas Gloria van Aerssen y Carmen Santonja, es decir, el dúo Vainica Doble, las que me llevaron a ver este film no hace demasiado tiempo. Por desgracia en la película apenas si se escucha un poco del trabajo de las Vainica, pero a pesar de todo el film merece la pena verse; pero sin ninguna duda vamos.
No es la única relación de la película con la música pues el protagonista es un cantautor valenciano, Ovidi Montllor, que hizo sus primeras armas como tal en Barcelona, dentro del movimiento conocido como Nova Canço, y que llegó a grabar un disco en directo en el Olympia de París en 1975 precisamente, ahí es nada… lo que sucede es que además había participado desde muy joven en grupos de teatro que, con el tiempo, le darían la oportunidad de dar el salto al cine. De hecho supone Furtivos su gran debut en el medio pues se ocupa de dar vida a Ángel, un papel protagonista en el que representa a un cazador furtivo que vive en un bosque con una madre mangonera y con muy malas pulgas (Lola Gaos). No será la última vez que el director José Luis Borau trabaje con cantautores-actores, pues me estoy acordando que en Leo, del año 2000, también se hace cargo de uno de los papeles principales otro cantautor: el irrepetible Javier Batanero.
La película, cuyo guión firma otro conocido director, Manuel Gutiérrez Aragón, se organiza en torno a dos personajes; uno humano (Lola Gaos) y otro paisajístico (el bosque). Según contaba Borau en una entrevista, en realidad lo primero que tuvo claro desde el principio es que su próximo film iba a estar interpretado por esta actriz, y básicamente el guión se fue creando para darle argumento y contenido, tanto a su personaje de madre tirana, como al bosque segoviano, ese bosque apuesto como un galán y a la vez sórdido y fosco, que iba a acabar absorbiendo a unos seres que no son sino productos de él mismo.
La verdad es que Lola Gaos, quien por cierto era hermana del filósofo exiliado José Gaos, está estupenda en uno de sus papeles más recordados. Era una mujer con un físico muy especial, poco agraciada y muy delgada, y una voz inconfundible. Las crueles escenas en que golpea a un lobo que ha caido en un cepo con una azada y luego lo arrastra por las pendientes, coinciden con el encuentro entre Martina y Milagros (Alicia Sánchez) la chica de su hijo: las miradas, el rostro de desprecio de Lola Gaos, es terrible, de una dureza indefinible. Otra secuencia excelente: Ángel (Ovidi Montllor) descubre que Milagros se ha marchado y sale a buscarla bajo la lluvia, al volver empapado, mientras su madre le cambia de ropa discuten, se insultan… muy buenos planos medios y primeros planos de ellos. Martina se pone hecha una hidra… perfecta Lola Gaos…
Furtivos acabó siendo una metáfora de la propia transición democrática en España. El bosque como imagen de este país nuestro, en el que todo parece estar en calma y controlado. En donde cada cual hace su función, sea un gobernador civil o sea un vulgar «quinqui», no deja de ser un entorno en el que puede suceder cualquier cosa. En donde puede aparecer lo mejor de nosotros -el amor, el respeto- o lo peor -la envidia, los celos, la violencia- sin que se sepa muy bien cómo…
El cartel lo diseñó Iván Zulueta. Otro día hablaremos, sin duda, de sus diseños de carteles, de portadas de discos, películas..