En 2024, las fuentes de energía renovable representaron el 47,5% del consumo bruto de electricidad en la Unión Europea, marcando un incremento de 2,1 puntos porcentuales (pp) en comparación con 2023. Este crecimiento es notable, ya que desde que comenzó la serie de datos en 2004, la participación de las energías renovables casi se ha triplicado, pasando del 15,9% en ese año al 47,5% en la actualidad.
Los datos revelan que la energía eólica y la hidroeléctrica son los principales componentes del mix renovable, con un 38,0% y un 26,4% del total, respectivamente. La energía solar sigue en crecimiento, aportando un 23,4%, mientras que los biocombustibles sólidos y otras fuentes renovables contribuyen con un 5,8% y un 6,4%. La energía solar, en particular, ha experimentado un aumento notable: en 2008 solo representaba el 1% de la producción, pero en 2024 alcanzó los 304 teravatios hora (TWh), reflejando una robusta expansión en el sector.
Los datos también muestran que más del 75% de la electricidad consumida en 2024 provenía de fuentes renovables en Austria (90,1%, principalmente hidroeléctrica), Suecia (88,1%, mayormente hidro y eólica) y Dinamarca (79,7%, mayormente eólica). Además, otros países como Portugal (65,8%), España (59,7%) y Croacia (58,0%) también reportaron shares significativos, superando el 50%.
Por otro lado, algunos países presentan cifras más bajas en la utilización de energías renovables. Malta destaca con un escaso 10,7%, seguida de Chequia (17,9%), Luxemburgo (20,5%), Hungría y Chipre (ambos con 24,1%) y Eslovaquia (24,9%).
La tendencia al aumento del uso de energías renovables dentro de la Unión Europea sugiere un compromiso creciente con la sostenibilidad y la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, alineándose con los objetivos de transición energética planteados en las políticas comunitarias. A medida que se avanza hacia un futuro más verde, los esfuerzos en innovación y desarrollo de tecnologías renovables serán cruciales para mantener este impulso positivo.




